Eirendor. Los Señores de las lágrimas           

   

        “Maestre, ¿qué apariencia tiene ese terrible peligro que nos amenaza? ¿Cómo se manifiesta?

Querido Paulus ni yo mismo, que he enfrentado su verdadero rostro, te puedo decir con exactitud. Puedo darte retazos de su presencia majestuosa. Parecía un humanoide de altura imponente, cubierto por una regia túnica negra que lo envolvía todo y una máscara de tonos broncíneos en la que se reflejaban tus más oscuros deseos. Intento recordar algo más; pero tan sólo veía eso, una superficie pulimentada convertida en espejo, donde una ondulante imagen trastornaba tus sentidos, aumentando tu ansia por satisfacer los deseos que se mostraban en ella.

            Y esa es su arma más poderosa, aprendiz. No sentirás más que placer y encanto al presenciar su grandioso porte, su sublime presencia; pero, todo, no es más una ilusión para conducirnos al desastre.

Pronto tus deseos se convertirán en tu mayor ruina, pugnando por satisfacerlos hasta que no queda nada de ti. Si tienes suerte, y El Señor de las Lágrimas así lo concede, poco a poco, te convertirás en un Espíritu de la Desidia, un agente de su poder y supremacía.  Si no te considera digno de tal don, te consumirás en un tenebroso pozo de decadencia y adicción, hasta que, por la propia inanición, mueras víctima de tu propio síndrome.

            Y es por eso, estimado Paulus, que estás hablando con la calavera del que fuera tu maestro.”

            Esperando en la Informidad, alojados en una esquina perdida del vacío oscuro y frío del plano, los Señores de las Lágrimas esperan su turno, como recaudadores de almas para su Diosa Nix.

            Tan sólo en registros de tomos prohibidos, y olvidados, de la Segunda Edad se puede encontrar el lugar exacto de su procedencia. Según algunos de esos textos censurados, estos imperiosos seres se ocultan en las llamadas Crisálidas de Yulth; unos descomunales sarcófagos de negra piedra, esencia materializada de la propia Nix, que vagan a la deriva en la inmensidad de la Informidad.

            Sólo una vez, en cada Edad de la historia de Eirendor, un Señor de las Lágrimas despierta de su letargo; para penetrar en el Equilibrio y reclamar su diezmo de ánimas.

            Su poder es majestuoso, aunque sus ataques son medidos y sibilinos Su táctica siempre suele ser la misma; se infiltra entre los más desfavorecidos, tomando la apariencia de un adinerado filántropo (normalmente un Humano o un Alto Elfo), benefactor de los pobres de la ciudad. Logrando atraer a una congregación de afines fervorosos, esparce la falsa creencia de que sus deseos más increíbles se harán realidad.

            Alojados en palacios abandonados, Los Señores de las Lágrimas crean una ilusión, de renovación y opulencia, en las ruinosas estructuras.  Lo que antes era el caserón desahuciado de un antiguo noble, ahora es un hogar de ardientes chimeneas y ricos tapices; donde despensas repletas alimentan fogones atiborrados de manjares. El mayor exceso es poco en la morada de un Señor de las Lágrimas.

            Pero todo es una simulada mentira, ni los tapices están tejidos en oro puro ni las chimeneas humean por los tejados, la ruina sigue siendo manifiesta en tablones rotos y paredes con profundas humedades. Tampoco el banquete es real, un análisis de su auténtica forma revela que, para los invitados a la mesa del Señor de las Lágrimas, no hay más que basura putrefacta que destila un olor nauseabundo. Todo tipo de alimañas se agolpan entre los comensales, sin darse cuenta estos, que pueden estar comiendo un trozo de carne podrida mientras blanquecinos gusanos surgen de sus manos llenas.

2017-10-20 08_25_16-Películas y TV

            Una vez iniciado, su plan es extender sus preceptos por la comunidad que desean infectar, hasta acabar con ella en una vorágine de destrucción y caos:

Desidia. El Señor de las Lágrimas provee de todo lo necesario a su rebaño, la gente empieza a dejar sus labores, abandonados a los falsos placeres del Palacio de los Placeres, como los habitantes del lugar empiezan a llamar al cubil del Señor de las Lágrimas. La economía se derrumba, los disturbios proliferan mientras los “auténticos “señores del lugar buscan, sin encontrarlo, la razón a tal desorden.

Adicción. Los acólitos del Señor de las Lágrimas se rinden a sus más siniestros deseos. Cuando ya no hay sitio en el Palacio de los Placeres, el converso deambula sin rumbo, llegando incluso a atacar a sus más cercanos allegados para buscar esa moneda de oro, esa joya familiar para pagar sus excesos.

Violencia. Cuando las reservas se agotan, los fetiches tienen que compartirse entre demasiadas manos, cuando el placer depende de lo que el otro posee; una rabia furiosa se extiende por los dominios del Señor de las Lágrimas. Tumultos de sangrientas proporciones arrasan barriadas enteras, turbas de enloquecidos ciudadanos se agolpan contra las picas de la atemorizada guardia. Cientos, si no miles, perecen en los desgarradores enfrentamientos. Una salvaje lucha sin cuartel donde se desatan los más bajos instintos.

 


Señor de las Lágrimas:

Descripción general: El Señor de las Lágrimas es un experto embaucador que cambia de apariencia a voluntad para lograr sus objetivos. En un principio había pensado en una criatura de nivel 7 con un alta CA, debido a su Atuendo de la Informidad, y con armas que se alimentan del caos, como por ejemplo una espada larga mágica de nombre Cazadora de Almas. Se serviría de magia para sus ataques especiales, intentando someter en vez de matar. Su estrategia es utilizar a los seres esclavizados para crear el caos en las regiones que amenazan, pero sin dejar huella de su presencia.

Talento Especial:

Forja de Siervos: Una vez al mes, el Señor de las Lágrimas puede efectuar un terrible ritual en el que una criatura mortal se convierta en su servidor permanente. Aunque sea derrotado y devuelto a las Crisálidas de Yulth el servidor seguirá sus preceptos hasta que muera. La criatura debe estar [Inconsciente] o ser voluntaria para someterse al ritual. Una vez completado se considera afectado a la clave [Encantado] indefinidamente, convirtiéndose en un Espíritu de la Desidia

 


 

No todos los días tengo el placer de que auténticos genios, como es el caso de Capitan Mordigan en este texto, aporten un pequeño granito de Arena en el blog.

Primero fue Toni Salinas con su Deadlands. Padre Tobias

Ahora, mi compañero Capitan Mordigan se anima a escribir este pedazo de texto.

Capitan Mordigan, junto a Sr Tank, Marcos y el que escribe estas líneas hemos empezado a colaborar en un proyecto que ya anunció hace dos días SrTank. “Forja de Escribas” y que espero que disfrutéis cuando llegue el momento.

Happy Friday!

 

 

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